Mokaná del Atlántico: minoría entre minorías durante la pandemia del Covid-19
Un estallido resonó en los oídos de los colombianos al difundirse por todas las latitudes, las problemáticas y quejas de los indígenas pertenecientes a la Minga, que llegaron el pasado 19 de octubre a Bogotá. Su objetivo principal era reunirse con el presidente Iván Duque, pero solo consiguieron el desprecio de sus dirigentes.
Con temor de convertirse en una cifra más de contagios y muertos en la actual pandemia por el Covid-19, los indígenas colombianos exigen al gobierno que se les atienda a las necesidades de su población, o por lo menos, que se les escuche; sin embargo, no son la única minoría que sufre por los estragos de este hito histórico.
1003.3 km hacia el norte de Colombia, los indígenas atlanticenses viven su propia realidad. Una ola de mortalidad afecta a Los Mokaná, pueblo indígena más grande de este departamento. “Varios compañeros han fallecido, esta enfermedad es complementaria y entre mis compañeros han fallecido muchos. En cuanto a la asistencia del gobierno, no. Lo normal, no mandan al médico ni nada diferente por ser de la comunidad, nada con factor diferencial”, nos dijo Henry Mosquera, Líder Mokaná.
En el Atlántico hay 2.605.936 habitantes, de los cuales 70.617 se infectaron por Coronavirus, y de esos, han muerto 3.114. Lo anterior significa que el 4,40% fallecieron. Por otro lado, la cara de esta minoría en el departamento, son los Mokaná con 24.805 personas. Durante la coyuntura del virus, se han enfermado 1439 indígenas en el departamento, de los cuales 859 (59%) son de dicha famili a. En cuanto a fallecimientos, el 5,4% (79) de los indígenas contagiados terminaron falleciendo y de estos más de la mitad (53%) eran Mokaná, los cuales han perdido a 42 de sus miembros, el 4,8% de quienes poseían coronavirus.
Esta tasa de mortalidad no es nueva si tenemos en cuenta la historia de los nativos indígenas de Latinoamérica, quienes fueron debilitados con una variedad de virus como: influencia y viruela, proveniente de los europeos. Dichas enfermedades masacraron a estas poblaciones y causaron lo que se conoce como “epidemias en suelo virgen” Según la nota periodística de la BBC, ‘Coronavirus: la amenaza del covid-19 para los pueblos indígenas (y qué epidemias han devastado a los de América Latina)’, hay bastantes paralelismos entre la pandemia de coronavirus y una epidemia en suelo virgen, los cuales son condicionantes que hacen a esta etnia más propensa al contagio.
Covid-19, es un virus nuevo, por lo tanto, ningún ciudadano del mundo había desarrollado defensas en contra de este. Asimismo, las poblaciones indígenas, que a lo largo de los años han combatido a las enfermedades desde una postura diferente, tienen respuesta inmunológica débil, algunos no cuentan con los recursos suficientes para suplir sus necesidades médicas y tampoco con el apoyo del gobierno. “Prácticamente como yo soy pensionado, yo he estado bien, porque recibo lo que me dan siempre. Para la atención médica, estoy con la nueva EPS como cotizante, entonces todo normal porque son cosas que ya tenía; sin embargo, otros compañeros no tienen lo mismo”, Armando Elias Hernandez Palma, Mokaná.
Al aumentar las cifras de contagios en esta comunidad, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), emitió una alerta roja en mayo del presente año, donde recomendó a los pueblos y naciones indígenas que habitan estos municipios del Caribe colombiano, a que reduzcan las interacciones sociales, fortalecer y/o adoptar todas las medidas de Gobierno. Lo cual, pausó todas las obras en las que venían trabajando y, al momento de pedirle ayuda a los entes gubernamentales, solo tuvieron el silencio como respuesta.
Así lo mencionó el Consejo de Jóvenes Mokaná Galapa, “se frenó el proceso organizativo, de tal manera que no nos podemos reunir mensualmente como lo hacíamos antes de la Pandemia. Han vulnerado nuestros derechos, ya que han aprobado algunas cosas, sin hacer la consulta previa. No hemos recibido ayuda a nivel local, ni departamental, a pesar de que somos la única comunidad indígena de origen del departamento del Atlántico.”
Desviar la mirada a otras etnias consideradas minorías, como los Afrocolombianos, solo le da más fuerza a las palabras de los indígenas. Según el DANE, hay 140,142 personas afrocolombianas en el Atlántico, de las cuales 2988 se infectaron de Coronavirus. De esos 2988, fallecieron 103, el 3,44%. La cifra de contagio y mortalidad de los afrocolombianos en el Atlántico es superior en número a la de los Mokaná; sin embargo, los segundos tienen el 4,8% de mortalidad dentro de su familia, y más de la mitad de la de su etnia.
Esta comparación nos revela que tan vulnerable es esta comunidad de nativos en el departamento del Atlántico y es un garante de cómo una minoría resalta al lado de otras, pero en esta carrera, nadie quiere ganar. Este despropósito demuestra el desamparo que el gobierno colombiano ha tenido con las etnias indígenas, a pesar de haber hecho público el llamado de auxilio. “La ONIC le solicitó al Gobierno que haya una coordinación permanente con las autoridades étnico-territoriales, capacitación al personal médico de las comunidades, dotación para las casas y centros de salud, la ubicación de hospitales de campaña ubicados cerca de los territorios y disposición de ambulancias.”, (El Tiempo), sin embargo, poco o nada de eso se ha materializado.
Las cifras son concisas y hacen mucho ruido: a los mokaná no se les ha respaldado, ni dotado lo suficientemente bien en el Atlántico como para combatir una pandemia que ha matado a millones de personas. Aún cuando este mal proviene y es difundido por un mundo con el que no son afines, les pasa factura el no saber contrarrestar algo que jamás saldría de sus dominios.



Comentarios
Publicar un comentario